Al
anochecer, vararon las barcas
huecas
ya de sueños;
bajo
las estrellas, ausentes de voces,
quedando
el olvido, habitando sus cuerpos.
Solo
una orquesta marina
cortaba
aquel silencio celeste,en la noche
de
citas astrales.
Mi
barca ya encalló, y allí ,
sobre
la arena lamida por las olas,
escuchaba aquel triste lamento,
de cuerpos sirenados, inmóviles y pétreos.
Foto de José Ruez

La "orquesta marina"...¡qué bien suena, desde tu ágil pluma! Gracias, Albertina. Que la inspiración llene a diario tus bolsillos. Beso
ResponderEliminarGracias a ti Lola por leerme con tanto cariño.
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